| Diario Página 12: Comentario sobre "Four Flicks"
A continuación
reproducimos el articulo de Eduardo Fabregat, sobhre el DVD Box Set "Four
FLicks", editado por Página 12, el día 24 de enero de 2004
FOUR FLICKS, UN DVD REVELADOR DEL GRUPO INGLES
Viaje a la maquinaria Stone
La caja de cuatro discos que acaba de lanzarse aquí es un exhaustivo retrato de la gira
2002/2003, con tres shows distintos, entrevistas y documentales que cuentan los secretos
del monstruo liderado por Jagger/ Richards.
Por Eduardo Fabregat
Hubo muchos Rolling
Stones... Bill Wyman, Mick Taylor y, por supuesto, Brian Jones. Charlie, Mick y yo somos
los sobrevivientes del pelotón que se internó en la jungla. La cara del declarante
es de por sí todo un mapa del rock and roll, profundas arrugas y rictus que le dan forma
a uno de los rostros más célebres del género. Un tipo llamado Keith Richards,
guitarrista de esa leyenda nacida hace 40 años, empecinada en activar la maquinaria cada
tanto y, paradojas de algo que terminó convirtiéndose en un gran negocio, salir a
demostrar que aún le corre sangre en las venas. Durante más de un año, The Rolling
Stones llevaron adelante una gira que festejó sus cuatro décadas de actividad, con tres
tipos diferentes de show y la acostumbrada parafernalia que significa cada movida de los
veteranos. Y si de parafernalia se trata, los fanáticos del grupo inglés pueden advertir
en estos días un objeto que los hará babear frente a la vidriera: el DVD Four Flicks,
cuatro-discos-cuatro con el testimonio total de ese tour, concienzudo retrato del
funcionamiento interno de un monstruo con mucho más que las cuatro cabezas de Mick
Jagger, Richards, Charlie Watts y Ron Wood.
¿Un exceso? Puede ser. Todo
en los Stones parece apuntar a eso, desde las fiestas salvajes y asuntos policíacos de
los 60 y 70 hasta los megashows inaugurados ya a comienzos de los 80,
cuando su gira norteamericana tomó por asalto los grandes estadios. Argentina vivió su
parte cuando, a comienzos de 1995, el Voodoo Lounge Tour reventó cinco veces el estadio
de River (350 mil personas), o en febrero/marzo de 1998, cuando al cartel se agregó nada
menos que Bob Dylan y la serie volvió a llegar a cinco noches, marcando otro record
mundial para la gira. Cuestiones de la devaluación, el Licks Tour 2002/2003 no llegó a
estas costas, pero en el DVD los Stones demuestran que, a pesar de tener la piel bien
curtida de tanto show, tanto público fanático, tanta cosa ya vista, conservan algo de la
experiencia argenta. En el apartado Licks around the world, el paso por Barcelona dispara
el mismo recuerdo en los cuatro protagonistas, que al escuchar a los españoles cantar el
futbolero olé, olé olé olé inmediatamente disparan: Buenos
Aires.
Ese pasaje, entonces, opera
como pequeña revancha para quienes se quedaron con la espina clavada. De cualquier modo,
Four Flicks permite una visión imposible de tener desde el césped de una cancha de
fútbol. Por eso, el mejor lugar para iniciar el recorrido es Tip of the tongue, un
documental del Disco 1 que cuenta la historia y producción del tour desde sus entrañas.
Empeñados en sostener su leyenda con grandes gestos, los Stones decidieron llevar
adelante tres shows distintos, diseñados para grandes estadios, auditorios cerrados y
teatros. Así, la caja incluye las citas del Madison Square Garden neoyorquino (el 18 de
enero de 2003), el Olympia de París (11 de julio) y el Twickenham Stadium de Londres (24
de agosto), con diferentes listas de temas y armados de escenario, que van de la simpleza
de una banda sobre el escenario de la sala parisina al típico gigantismo de estadio, con
una pantalla de video al estilo Pop Mart de U2 y llamas surgiendo del techo a la hora de
Sympathy for the devil. Semejante decisión hizo que el grupo fuera en busca de material y
rescatara del arcón canciones nunca antes tocadas en vivo (Monkey man, Rocks off, When
the whip comes down, Heartbreaker, Worried about you, Hand of fate) e incluso temas
nunca antes tocados como The nearness of you, un clásico de Hoagy Carmichael que Richards
desentierra en París, quizá el show más interesante para el experto rolinga, dada la
rareza de la lista y de la imagen de esos señores en un marco tan pequeño.
Pero, aunque presenta más
de cincuenta canciones en vivo y un atractivo chiche llamado Select a Stone, que
permite seguir a cada integrante por la escena Four Licks no es sólo un recuento de
shows. Las entrevistas al cuarteto abundan en frases sabrosas (En los 60 y
70 los shows comenzaban cuando yo me despertaba, dice Richards, que luego
asegura que la única cláusula nueva en mi contrato es que Mick no puede practicar
la escala cerca de mí en camarines) y apreciaciones de cada uno sobre los demás,
además de algunos secretos sobre canciones como Its only rock nroll o
Jumpin Jack Flash, el cruce de la banda con algunos colegas (ver aparte) y
consideraciones sobre lo que significa impulsar semejante maquinaria.
En eso, también, Four
Flicks resulta revelador: la visión más crítica siempre pone a los Stones en el lugar
de cuatro viejos que salen a robar, pero tras ver los concienzudos ensayos en
estudio, las reuniones para temas que van del diseño de escena y luces hasta los libros
de gira y remeras que se venderán en los shows, las pruebas de cada uno de los
escenarios, el entrenamiento físico de Jagger, el mundo de gente involucrado en el circo
más grande del rock, algo viene a relativizar las opiniones más cínicas: para meterse
en semejante baile hay que tener algo más que ganas de recaudar dinero, algo que no
precisamente les falta a sus Majestades Satánicas. Four Flicks es, sí, un retrato de la
elefantiasis a la que llegó una banda de bar, pero también la prueba de que, por encima
de tantos espejitos de colores, a los tipos les gusta colgarse la guitarrita y salir al
ruedo.
Es cierto, todo lo relativo
al universo Stone ya está muy lejos de ser sólo rock and roll. Pero si no existiera
cierto amor por el asunto, Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y hasta Ronnie Wood
(Hace más de treinta años que estoy en la banda y todavía soy el nuevo)
preferirían dedicarse a tomarse un daiquiri en el jardín de su mansión. Todavía
podrían disfrutar su fama de sobrevivientes del pelotón que se internó en la jungla
hace cuarenta años. Pero sería mucho más aburrido.
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Keith participa entre el reggae y el Rock and Roll
Keith Richards participa
como invitado en "True Love", el nuevo álbum de Toots and the
Maytals (banda de reggae).
Este trabajo compuesto por
15 temas cuenta con la particularidad de participación invitados en todos los temas,
desde Eric Clapton, Jeff Beck, Bonnie Raitt, No Doubt a Keith Richards entre otros. Keith
canta y toca en el tema "Careless Ethiopians".
Otros invitados en el disco
son:
La lista de temas que eran
1-"Still Is Still Moving to Me," Willie
Nelson
2-"True Love Is Hard To Find," Bonnie Raitt
3-"Pressure Drop," Eric Clapton
4-"Time Tough," Ryan Adams
5-"Bam Bam," Shaggy and Rahzel
6-"4-46 Was My Number," Jeff Beck
7-"Monkey Man," No Doubt
8-"Sweet and Dandy," Trey Anastasio
9-"Funky Kingston," Bootsy Collins and the Roots
10-"Reggae Got Soul," Ken Boothe and Marcia Griffiths
11-"Never Grow Old," Terry Hall and the Skatalites
12-"Take a Trip," Bunny Wailer and Eric Clapton
13-"Love Gonna Walk Out on Me," Ben Harper
14-"Careless Ethiopians," Keith Richards
15-"Blame on Me," Rachael Yamagata
La fecha de posible de
lanzamiento es para el 6 de Abril de 2004. |